Cómo el estrés afecta a tu piel

0

¿Te mudas de casa y de repente te salen granos? ¿O terminas una relación y te empeora el eccema? Puede que no sea una coincidencia.

Desde hace tiempo se cree que el estrés afecta a nuestra piel. Sin embargo, en las últimas décadas, la investigación ha profundizado en cómo funciona exactamente la conexión mente-piel, lo que ha aportado información valiosa para el tratamiento de afecciones cutáneas y la salud de la piel en general.

El estrés puede tener diversos efectos, desde agravar los brotes de acné hasta causar piel seca y sensible, aumentar el riesgo de infecciones y exacerbar o desencadenar afecciones como el eccema, la psoriasis y la urticaria.

«La piel se ve afectada tanto por el estrés físico como por el estrés emocional», afirma la Dra. Alia Ahmed, especialista en Psicodermatología, un campo emergente que considera la mente y la piel en conjunto.

Explica que examina el bienestar psicológico de sus pacientes, además de sus síntomas físicos, preguntándoles sobre su estado de ánimo, ansiedad o tendencia al llanto, patrones de sueño, dieta y ejercicio.