ESPACIOSANIDAD.- En una sala del Hospital Infantil Dr. Robert Reid Cabral, el silencio se rompe con el latido suave de pequeños corazones que, aferrados al pecho de sus madres y padres, encuentran la fuerza para vivir. Es ahí donde el contacto piel con piel se convierte en medicina, y donde cada abrazo teje historias de amor, resiliencia y esperanza.
Los miembros del Consejo Asesor Empresarial del UNICEF en República Dominicana —Álvaro Peña, Felipe Pagés, René Grullón, Susana Brugal de Villanueva y Mercedes Ramos— junto a Jatnna Tavárez (Embajadora Nacional de Buena Voluntad del organismo internacional), visitaron el centro de salud para conocer de primera mano los espacios donde se implementa el Método Mamá Canguro (MMC), apoyado por mencionado Fondo para la infancia en el país; y siendo recibidos por los doctores Mabel Elizabeth Jones Luciano, directora del Hospital y Martín Ortiz, director Materno Infantil y Adolescente del Servicio Nacional de Salud (SNS).
Acompañados por Carlos Carrera, máxima autoridad de la entidad global en el país, y su representante adjunta Anyoli Sanabria, así como por miembros de la gerencia y aliados donantes, los visitantes presenciaron escenas profundamente humanas: madres que alimentan a sus bebés con leche materna, padres que sostienen con ternura a sus hijos sobre el pecho, y equipos de salud que acompañan cada proceso con dedicación.
El Método Mamá Canguro es una intervención comprobada que promueve el contacto piel con piel, la lactancia materna exclusiva y el seguimiento continuo para bebés prematuros o con bajo peso al nacer. Más que una técnica, es un acto fraterno que mejora la supervivencia, fortalece el vínculo familiar y reduce complicaciones de salud.
En 2025, 4,104 bebés se beneficiaron de este método en República Dominicana, elevando a 38,344 el total de niños y niñas atendidos desde 2020. Detrás de cada número hay una historia de lucha y una oportunidad de vida.
“Aquí vemos cómo el amor también es una forma de cuidado intensivo. El Método Mamá Canguro no solo salva vidas, sino que dignifica la experiencia de las familias en momentos de gran vulnerabilidad”, expresó Carrera.
Asimismo, Sanabria, insistió: “cada bebé que sobrevive y prospera gracias a este modelo nos recuerda la importancia de seguir fortaleciendo el sistema de salud con intervenciones costo-efectivas y centradas en la familia”.


