Pocas palabras generan tanto debate hoy en día como «feminismo». Pero antes de discutir lo que significa, vale la pena preguntarse algo: ¿de dónde viene?
La respuesta es, cuanto menos, sorprendente.
Esta palabra, que viene del latín femĭna («mujer») y del sufijo -ismo (que indica doctrina o movimiento), no nació en un mitin político ni en un manifiesto por la igualdad.
Su primera aparición documentada tiene lugar en una tesis médica sobre la tuberculosis, en el París de 1871.
Una patología llamada «feminismo»
A menudo se atribuye la acuñación del término al filósofo francés y socialista utópico Charles Fourier, quien en 1837 defendió la igualdad entre hombres y mujeres, y criticó la subordinación legal y económica de ellas.
Sin embargo, según la historiadora estadounidense Karen Offen, el término «feminismo» no aparece realmente en los textos de Fourier.
El primer uso de la palabra le corresponde a otro inesperado autor.
Féminisme (feminismo) aparece escrita por primera vez en 1871, en una tesis doctoral presentada en la Facultad de Medicina de París con el título: Du féminisme et de l’infantilisme chez les tuberculeux («Del feminismo y del infantilismo en los tuberculosos»), firmada por el doctor Ferdinand Valère Faneau de la Cour.
FUENTE: BBC MUNDO


