Fundación Juan Bosch analiza a 60 años las elecciones de 1966 y su impacto en la democracia dominicana

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Fundación Juan Bosch analiza a 60 años las elecciones de 1966 y su impacto en la democracia dominicana

ESPACIOSANIDAD.- A 60 años de las elecciones de 1966, la Fundación Juan Bosch realizó el coloquio “1966: Elecciones, intervención y fraude”, un espacio de reflexión histórica para analizar uno de los acontecimientos más trascendentales y debatidos de la historia política dominicana.

El coloquio reunió a Fidel Soto, vicepresidente de la Fundación Juan Bosch, y a la periodista e investigadora Patricia Solano, en un panel moderado por Eliades Acosta, filósofo y escritor cubano, quienes analizaron las elecciones de 1966 desde sus dimensiones históricas, políticas y mediáticas, al cumplirse seis décadas de un proceso que marcó profundamente la vida institucional del país.

Durante la apertura, Eliades Acosta destacó que las elecciones de 1966 constituyen uno de los episodios más relevantes y controvertidos de la historia contemporánea dominicana, al haber abierto el camino a los doce años de gobierno de Joaquín Balaguer y suscitado cuestionamientos sobre la transparencia del proceso electoral. Asimismo, señaló que en los archivos personales de Juan Bosch se conservan numerosas denuncias sobre persecuciones, asesinatos, desapariciones, presiones y actos de violencia contra dirigentes y militantes políticos durante el período electoral.

Durante su intervención, Fidel Soto sostuvo que las elecciones de 1966 deben entenderse como parte de la continuidad histórica iniciada con el golpe de Estado contra el gobierno constitucional de Juan Bosch en 1963. Afirmó que aquellos comicios no constituyeron una competencia democrática desarrollada en condiciones normales, sino la salida política impuesta tras el golpe de Estado, la Revolución de Abril de 1965 y la posterior intervención militar estadounidense.

Según Soto, el proceso electoral se desarrolló en un contexto de ocupación extranjera, persecución política y represión contra sectores democráticos y constitucionalistas, circunstancias que condicionaron el resultado electoral y facilitaron la reorganización del bloque de poder tradicional. En ese sentido, planteó que las elecciones de 1966 deben analizarse dentro de la continuidad del proceso histórico abierto con el derrocamiento del gobierno de Bosch y no como un hecho aislado de la historia dominicana.